sábado, 6 de mayo de 2017

Los suecos se adelantaron en la alimentación y le dicen adiós a la obesidad


Mientras en nuestro país estamos preocupados porque han descendido un 20% las ventas de pan y consumimos la mitad de la cantidad diaria recomendada, en Suecia han tomado la determinación de abandonar las viejas directrices bajas en grasa para posicionarse a favor de una dieta baja en hidratos de carbono y alta en grasas como tratamiento dietético para personas obesas y diabéticos. 

Suecia se convierte así en el primer país de occidente que da la espalda a viejos dogmas nutricionales y lo hace basándose en los resultados que la “Swedish Council on Health Technology Assessment” ha publicado tras 2 años en los que han revisado más de 16,000 estudios realizados hasta mayo del 2016.  
Entre los médicos que formaban parte del comité algunos de ellos al inicio de la investigación eran escépticos públicamente a las dietas bajas en hidratos de carbono, pero a la vista de los resultados indiscutibles de los estudios más recientes han tenido que cambiar de ideas en especial en lo relativo las enfermedades cardiovasculares ya que, déjame que lo ponga en negrita: No hay ninguna conexión entre un alto consumo de grasas saturadas y enfermedades cardiovasculares. 

 Los viejos mantras ya no valen: frases a olvidar 

- "Las calorías son calorías, no importan de donde vengan."
- "Lo que importa es el balance calórico de lo que comes de lo que gastas"
- "La gente está gorda porque no se mueven lo suficiente"
- "El desayuno es la comida más importante del día"
- "Hay que comer 5 frutas al día para mantenerse saludables"
- "El higado graso se produce por comer muchas grasas"

El sistema de salud sueco, al igual que el nuestro, aconsejaba evitar los alimentos muy calóricos y los altos en grasa, especialmente en grasas saturadas. A día de hoy a los diabéticos se les recomienda comer mucha fruta y alimentos bajos en grasa, que son por norma altos en azúcar y/o edulcorantes, lo que supone un paso atrás en el control de la glucosa en sangre. Y cuando se trata de personas obesas las recomendaciones actuales fallan al no tener en cuenta la falta de saciedad que provoca comer alimentos sin grasa o desnatados. Culpándoles por falta de motivación y voluntad, si no hay pérdida de peso o esta no se mantiene. 

Beneficios objetivos de esta dieta : 
*Aumento del colesterol HDL sin efectos adversos en el colesterol LDL 
*Disminución significativa del nivel de triglicéridos 
*Mejor control de los niveles de glucosa en personas con obesidad y diabetes 

¿En que consiste? ¿Qué se come? 

Mantequilla, aceite de oliva, panceta, tocino, nata, aceite de coco, frutos secos han dejado de ser alimentos nocivos, y estas grasas son la mejor fuente de energía para quienes quieren adelgazar. Evitando alimentos ricos en hidratos de carbono con alto contenido en azúcar o almidón Ingesta moderada de hidratos de carbono del 40% al 20% de las calorías totales (según necesidades)


Pero, existen algunos médicos y nutricionistas que desconocen esto y recomiendan lo contrario, qué hacer?

Cambiar un sistema por erróneas que sean las premisas en las que se basan lleva mucho tiempo. En Suecia nos llevaron ventaja al limitar las grasas trans, ahora nos llevan ventaja al reconocer que las dietas bajas en grasa no son las adecuadas. Lo único que podemos hacer es responsabilizarnos de nuestra propia salud e informarnos de qué es realmente una “dieta saludable”, porque no tiene sentido esperar a que nuestras autoridades se den por enteradas y actúen en consecuencia. El tiempo es oro y si padeces obesidad o diabetes nadie va a pedirte perdón más adelante, por los resultados que sobre tu salud sufras, al haber seguido las recomendaciones dietéticas equivocadas.

Fuentes
Dieta Paleolítica
Comer sano, comer bien
Salud y bienestar

miércoles, 3 de mayo de 2017

La importancia del magnesio para el organismo

No es tan popular como el calcio o el hierro, pero sin embargo el magnesio es un mineral tan esencial como los anteriores para el organismo. Está presente en unos escasos 20-28 gramos (nada que ver con el kilogramo de calcio que posee el cuerpo…) pero la lista de las funciones que tiene es importantísima. 


 ¿Qué es y para qué sirve el magnesio? 

 El magnesio es un mineral que interviene en la síntesis de aminoácidos y proteínas, los equilibrios del potasio y el calcio y la transmisión nerviosa. Un 60-65% del magnesio se encuentra en los huesos, un 25-27% en los músculos y el resto en el líquido extracelular. Se puede decir que hay pocas reacciones del metabolismo en las que el magnesio no intervenga de una forma u otra. 

El magnesio es imprescindible para el funcionamiento de gran número de enzimas. Por ejemplo, el magnesio tiene un papel fundamental en la obtención de serotonina a partir del triptófano. De ahí que se diga, y con razón, que el magnesio es vital para tener un buen estado de ánimo. También interviene en el funcionamiento de los nervios, de los músculos, en la contractibilidad cardiaca, la obtención de energía de los alimentos, la relajación muscular, la salud de las arterias… En suma, es un nutriente esencial sin el cual la salud no es posible. 

 ¿Qué alimentos contienen magnesio? 

 Los alimentos de origen vegetal son los que aportan más magnesio por ración. Destacan las verduras de hoja verde, la quinoa, las legumbres, el pan y los cereales integrales, las frutas, ciertas semillas y frutos secos, y en menor medida el pescado y algunas carnes. Es más, es un elemento clave de la clorofila, sustancia fundamental en los vegetales, donde desempeña un papel parecido al del hierro en la molécula de hemoglobina. 

 Los alimentos con más magnesio 

100 gramos de estos alimentos aportan los siguientes miligramos de magnesio: 
Pipas de calabaza: 535 mg 
Cacao: 500 mg Pipas de girasol 420 mg 
Sésamo (ajonjolí) 347 mg 
Germen de trigo: 327 mg 
Soja: 250 mg 
Quinoa: 210 mg 
Judía lima (vainitas): 201 mg 
Mijo: 170 mg 
Arroz integral: 157 mg 
Copos de avena: 140 mg 
Harina de trigo integral: 140 mg 
Judía blanca: 130 mg 
Cebada perlada: 125 mg 
Garbanzo: 108 mg 
Lenteja: 77 mg 
Espinaca: 58 mg 

La falta de magnesio 

 La recomendación diaria actual para la población adulta es de 300 mg/día de magnesio para las mujeres y 350 mg/día para los hombres. Aquellos valores inferiores en una analítica (concentración de magnesio en suero) a 17 microgramos/ml se consideran anormales. En general las personas que siguen una dieta equilibrada y con una cantidad suficiente de alimentos de origen vegetal no tienen carencias de este mineral. Si se tiene una cierta carencia de magnesio puede ser difícil de diagnosticar, ya que ha de ser muy marcado para que existan síntomas evidentes. Lo que sí puede suceder es que una correcta ingesta de magnesio mejore y mucho nuestra calidad de vida y en definitiva nuestra salud. Las personas más propensas a sufrir una deficiencia de magnesio son aquellas que consumen pocos vegetales o siguen dietas desequilibradas sin hortalizas frescas, las que beben alcohol a menudo y en dosis altas, las que padecen problemas intestinales o de mala absorción y los deportistas que descuidan su alimentación. 

 Síntomas de la deficiencia de magnesio 

 La falta moderada de magnesio produce cierto cansancio, contracciones musculares involuntarias, temblor, anorexia, insomnio y cierta irritabilidad. Un déficit ligero puede ser asintomático y sus indicios son casi inapreciables. De ahí su difícil diagnóstico. 

 ¿Cuándo puede ser útil tomar suplementos? 
 Si una persona está sana y sigue una dieta equilibrada no es necesario tomar suplementos. Pero los especialistas suelen aconsejarlos para favorecer el sueño y la relajación. También como preventivo en la formación de cálculos renales y en la disminución de dolores premenstruales. 

 El magnesio en los huesos 
 El magnesio y el calcio son parte estructural de los huesos. Existe un equilibrio entre calcio y magnesio, y una ingesta excesiva de calcio, por ejemplo si se toman suplementos que no incluyan magnesio, puede provocar niveles bajos de este mineral. 

 El magnesio y el estrés 
 El estrés se muestra capaz de provocar un déficit de magnesio debido principalmente a mecanismos neurohormonales. A su vez, la carencia de magnesio también puede inducir estados de hipersensibilidad frente al estrés y crear un círculo vicioso de consecuencias negativas. Es imprescindible para la formación de serotonina a partir del triptófano, un aminoácido que influye en el estado de ánimo y el sueño. También es muy importante para los deportistas, ya que interviene de forma directa en la relajación muscular.

Fuentes
Nutrición y algo más
Cuerpomente

martes, 2 de mayo de 2017

Los mejores aceites nutracéuticos para cocinar

El aceite es uno de los productos más utilizados en todas las cocinas del mundo. En casi todas sus variedades se usa para freír y facilitar la elaboración de diversas recetas que en cierta medida requieren grasa para poder cocinarse. Al adquirirlo en el mercado es muy normal notar que casi todos son de origen vegetal. Pero… ¿Será que esto quiere decir que todos son saludables? Muchas personas consideran que sí pero, en realidad, el hecho de provenir de ciertos vegetales no quiere decir que estén libres de compuestos dañinos para la salud. 

 Al ir al mercado es muy fácil confundirse al comprar aceite, ya que suele haber muchas presentaciones y diferentes marcas. El problema es que más del 70% son de los que concentran altas cantidades de ácidos grasos saturados, considerados como los menos saludables. Cuando de preparar alimentos con aceite se trata, es primordial que todos los consumidores sepan que los mejores son aquellos que están compuestos en gran medida por ácidos grasos monoinsaturados. Contrario a lo que muchos piensan, la grasa es una parte muy valiosa de la dieta, ya que el organismo la necesita para cumplir de forma óptima sus funciones. La cosa es que hay que saber elegirla para que sean mayores los beneficios que le aporte al cuerpo y menor el impacto negativo que le produzca. 


 ACEITE DE OLIVA 

 Esencial en la dieta mediterránea, el aceite de oliva está considerado como el más saludable para cocinar todo tipo de alimentos. Está compuesto por ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que podrían resultar muy beneficiosos para funciones importantes del organismo como es el caso del metabolismo y la circulación. Cuenta con ácidos grasos omega 9, concretamente ácido oleico, el cual no interfiere en el metabolismo del omega 3como sí hace el omega 6 que contiene el aceite de girasol. Siempre se aconseja elegir el que es 100% extra virgen, ya que no ha sido sometido a refinamientos y conserva al máximo todas sus propiedades; sin embargo, cabe mencionar que puede ser bastante costoso. A la hora de cocinar se puede  utilizar a medias y altas temperaturas. Su suave sabor va muy bien en casi todo tipo de platos, aunque algunos creen que podría ser demasiado fuerte para la elaboración de dulces. 

 ACEITE DE SACHA INCHI 

 Sacha Inchi es una semilla autóctona de la amazonía peruana, que fue conocida por los nativos hace miles de años. Tras la conquista de la civilización de los chancas, los inkas comenzaron a representarla en sus cerámicas fruto del conocimiento heredado de la tribu precedente. Esta semilla oleaginosa se conoce también como maní del inka. Los estudios científicos actuales señalan el Sacha Inchi como la mejor oleaginosa por su composición y alta calidad nutricional: El Aceite de Sacha Inchi tiene alto contenido en ácidos grasos Omega 3 (más de 48%), Omega 6(36%) y Omega 9 (8%) Su digestibilidad es muy alta (más de 96%). 

Contiene antioxidantes vitamina A y alfa-tocoferol vitamina E. Más del 60% de la almendra desgrasada es proteína completa de alta calidad (99% digestible). Muy rica en aminoácidos esenciales y no esenciales, en cantidades suficientes para la salud. Muy rica en aminoácidos esenciales y no esenciales, en cantidades suficientes para la salud. El Aceite Inka de Sacha Inchi supone una fuente de precursores de Omega 3 (con una adecuada combinación de Omega 6 y de Omega 9) de origen vegetal y orgánico que permite al ser humano metabolizar su propio Omega 3 y lo convierte en un producto muy superior para la salud en relación a otros aceites. Incluso el aceite de pescado característico en contenido de Omega 3, contiene menos porcentaje de omegas y más alto porcentaje de saturados en comparación con el Sacha Inchi. 

 Los dos ácidos grasos Alfa Linolénico Omega-3 y Linoléico Omega-6(84%), que contiene en gran cantidad el aceite de Sacha Inchi puede ser de gran ayuda en la función de controlar y reducir el colesterol, intervienen en la formación del tejido nervioso (mielinización), del tejido ocular y de la estructura de las membranas celulares. Estos ácidos pueden intervenir en otras funciones importantes de manera directa, desde la regulación de la presión arterial, pasando por la función inmunitaria hasta la agregación deplaquetas. 

 El Aceite de Sacha Inchi siendo producto natural de cultivo ecológico y contando con un proceso de extracción garantizado de prensado en frío, es un aceite de alta calidad para la alimentación y la salud. Sus componentes (ácidos grasos insaturados y vitaminas) son de amplio uso en la industria cosmética. 

 El Aceite de Sacha Inchi reestructura y protege la piel, el cabello y las uñas, limitando la deshidratación, fortaleciendo y reconstruyendo su barrera natural. Su uso externo está indicado para pieles sensibles, deshidratadas, secas, incluyendo inflamaciones e irritaciones, y para cabellos estropeados o secos. La vitamina E es un componente activo de la regeneración y los ácidos grasos insaturados nutren, previenen y tratan los problemas de la piel y del cabello. 

 ACEITE DE SÉSAMO (AJONJOLÍ) 

 El aceite de sésamo es un aceite que aporta interesantes beneficios, y muy rico en cuanto a propiedades nutricionales, gracias a su aporte en ácidos grasos, vitaminas y minerales. Las semillas de sésamo se convierten en un alimento ideal e indispensable dentro de una dieta variada y equilibrada, gracias sobre todo a su riqueza nutricional. De hecho, aporta interesantes cantidades de grasas insaturadas, proteínas, vitaminas y minerales. No en vano, dentro del grupo de oligoelementos y minerales, podemos encontrarnos con calcio, hierro, zinc, cromo, fósforo, cobre y magnesio. Precisamente por su contenido en zinc destaca por ser un alimento ideal cuyo consumo regular está recomendado en los hombres, ya que ayuda a prevenir la infertilidad masculina. Además, no debemos olvidarnos de la importancia que tiene el zinc para la calidad tanto de los espermatozoides como del semen. 

Por otro lado, también es útil en caso de colesterol alto, además de ser adecuada para mujeres tanto embarazadas como menopáusicas. Desde un punto de vista nutricional, el aceite de sésamo destaca de la misma manera que lo hacen sus semillas cuando son consumidas enteras. Sorprende especialmente su composición en ácidos grasos insaturados, sobre todo ácido linoleico (omega 6) y ácido oleico (omega 9). También contiene interesantísimas cantidades de zinc, además de otros minerales y oligoelementos como calcio, magnesio y fósforo. En este sentido, no podríamos olvidarnos tampoco de su contenido en vitamina E, que ayuda desde un punto de vista natural a la hora de que el aceite no se ponga rancio. A su vez es un aceite rico en lecitina y fosfolípidos. 

 Por su riqueza en ácidos grasos omega 6 y omega 9, el aceite de sésamo es ideal a la hora de cuidar nuestro sistema cardiovascular, ejerciendo una acción realmente beneficiosa para el aparato circulatorio. Por ejemplo, es útil para reducir el conocido como colesterol malo y para bajar los triglicéridos. Esto significa que es un aceite ideal para prevenir la formación de coágulos, y de ahí previene a su vez los infartos, derrames cerebrales, ictus… y todos aquellos trastornos y condiciones físicas que se producen como consecuencia de la formación de estos coágulos. 

 ACEITE DE COCO 

 Los beneficios del aceite de coco incluyen cuidado del cabello, cuidado de la piel, alivio del estrés, mantenimiento de nivel de colesterol, pérdida del peso, estimular el sistema del inmune, la digestión y regular el metabolismo. También proporciona la relevación de los problemas renales, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, diabetes, VIH y el cáncer, mientras que ayuda a mejorar la cualidad de los dientes y los huesos. Estas ventajas del aceite pueden atribuirse a la presencia de ácido láurico, ácido cáprico y el ácido caprílico y sus respectivas propiedades, tales como antimicrobianos, antioxidante, anti fúngicas, antibacterianas y cualidades calmantes. 

 El cuerpo humano convierte el ácido láurico en monolaurin, que es supuestamente útil en el tratamiento de los virus y las bacterias que causan enfermedades tales como herpes, gripe, citomegalovirus y hasta VIH. También ayuda en luchar contra las bacterias dañinas tales como listeria monocytogenes y helicobacter pylori y los protozoos dañinos como giardia lamblia. Más del noventa por ciento de aceite de coco se compone de grasas saturadas (¡no se asuste! No es tan malo como parece, lea hasta el final de esta análisis y puede cambiar su opinión), junto con rastros de algunos ácidos grasos no saturados, tales como ácido graso monoinsaturado y ácido graso poliinsaturado. El aceite de coco virgen no es diferente de esto. 

 Los ácidos grasos saturados: 
La mayoría de ellos son triglicéridos de cadena media, que se suponen asimilar bien en el sistema del cuerpo. El ácido láurico es el principal contribuyente, representando más del cuarenta por ciento del total, seguido por el ácido cáprico, ácido caprílico, ácido mirístico y palmítico. Los ácidos grasos poliinsaturados: Ácido Linoleico. Los ácidos grasos monoinsaturados: Ácido Oleico. 

Poli-fenoles: El Coco contiene ácido gálico, que es también conocido como ácido fenólico. Los polifenoles son responsables de la fragancia y el sabor del aceite de coco y el aceite de coco virgen es rico en polifenoles. Ciertos derivados del ácido graso como Betaínas, etanolamida, etoxilados, ésteres grasos, polisorbatos grasos, monoglicéridos y poliol ésteres. Cloruro de graso, sulfato del alcohol graso. 

 Pérdida de peso 
 El aceite de coco es muy útil para pérdida de peso. Contiene ácidos grasos de cadena media y corta que ayudan en perder el peso excesivo. También es fácil de digerir y ayuda en el funcionamiento saludable de la tiroides y el sistema endocrino. Además, aumenta la tasa metabólica del cuerpo quitando la tensión en el páncreas, de esa manera quema más energía y ayuda a las personas obesas y con exceso de peso a perder peso. Por lo tanto, las personas que viven en las zonas costeras tropicales, quienes utilizan aceite de coco todos los días como su principal aceite de cocina, normalmente no son gordas, obesas o con sobrepeso.

Fuentes
Vivir mejor y sano
Ayurveda al dia
Organic facts

jueves, 27 de abril de 2017

Propiedades de las semillas de sandía


Cuando piensas en los beneficios de la sandía, las semillas probablemente no vienen a la mente. Las semillas de sandía por lo general terminan en el bote de basura. Probablemente sólo piensas en la pulpa dulce y jugosa. El hecho es que, las semillas de sandía también pueden hacer un gran bocado cuando se han secado y tostado. Es necesario cocinar, moler o asar las semillas de sandía con el fin de utilizar su poder de curación. Usálas en licuados, ensaladas y sopas. 

 Las semillas de sandía eficaces contra parásitos intestinales 

Las semillas de sandía contienen fibra, necesaria para la digestión adecuada y eficaz en el tratamiento de parásitos intestinales, ictericia, y las inflamaciones. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, enumera varios componentes nutricionales importantes de semillas de sandía. Entre los cuales están: 

 La proteína en las semillas de sandía 

Las semillas de la sandía son muy ricas en proteínas, 1 taza de semillas secas contienen 30,6 g, que es 61 por ciento del valor diario recomendado. La proteína en semillas de sandía consta de varios aminoácidos, uno de los cuales es arginina. Mientras que el cuerpo produce algunos arginina, MedlinePlus afirma que algunas condiciones de salud pueden beneficiarse de arginina adicional. Algunos de los beneficios de salud de arginina incluyen la regulación de la presión arterial y el tratamiento de la enfermedad coronaria. 

Las semillas de sandía contiene Vitaminas del complejo B 

Las semillas de sandía también contienen varias de las vitaminas del complejo B. La Sociedad Americana del Cáncer informa que las vitaminas B son necesarias para transformar los alimentos en energía y otras funciones corporales importantes. La vitamina B más prevalente en semillas de sandía es niacina, con 1 taza de semillas de sandía secas que contienen 3,8 mg, que es 19 por ciento del valor diario. 

 Minerales 

Los minerales abundan en las semillas de sandía. El magnesio es el mineral más abundante, con un peso de 556mg, o 139 por ciento del valor diario recomendado en 1 taza de semillas secas. De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud, el magnesio ayuda a regular la presión sanguínea y el metabolismo de los hidratos de carbono, que tiene un efecto beneficioso sobre el azúcar de la sangre también. Otros minerales importantes en semillas de sandía son fósforo, hierro, potasio, sodio, cobre, manganeso y zinc. 

 Las semillas de sandía contiene grasas 

Lo más sorprendente de semillas de sandía es la cantidad de grasa que contienen. En 1 taza de semillas de sandía secas, hay 51 g de grasa, con 11 de ellos siendo grasa saturada. Las otras grasas son grasas monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácidos grasos omega-6. 

La Asociación Americana del Corazón informa que las grasas mono y poliinsaturadas reducen el colesterol en la sangre, y los ácidos grasos omega-6 pueden ayudar a reducir la presión arterial alta. El lado negativo de consumir una taza de semillas de sandía es la cantidad de calorías – tomarás en poco más de 600 calorías si te comes toda la taza.

Fuente
Vida Lúcida

martes, 28 de marzo de 2017

Comer grasa no engorda: los nutricionistas reconocen haber estado equivocados 30 años


La lucha contra la grasa y el colesterol dio lugar a un aumento de consumo de la comida chatarra y los hidratos de carbono, afirman los investigadores. 

 Después de que durante 30 años los dietistas nos aconsejaran las dietas bajas en grasa y reducir el colesterol, ahora los científicos han descubierto que esta manera de luchar contra obesidad puede tener "consecuencias desastrosas para la salud". 

"Comer grasa no engorda", cita el periódico 'The Telegraph' un nuevo informe del Foro Nacional de Obesidad del Reino Unido (NOF) y la Colaboración de Salud Pública británica (Public Health Collaboration) que exige una importante revisión de las directrices dietéticas oficiales. Coma grasa para adelgazar. 

No le tema a la grasa, la grasa es su amiga 

El informe explica que fomentar la comida baja en grasas y en colesterol, que ha sido la política oficial en el Reino Unido desde 1983, se basó en una "ciencia con puntos débiles" y dio lugar a un aumento del consumo de la comida chatarra y los hidratos de carbono. Los autores piden un retorno a alimentos como la carne, el pescado y los productos lácteos, así como a alimentos saludables con un alto contenido de grasa, como la palta. 

 Revelan cómo la comida rápida afecta a los riñones 

El estudio, que ha tenido una respuesta negativa entre la comunidad científica, también sostiene que la grasa saturada no causa enfermedades cardíacas y que los lácteos ricos en grasa, como la leche, el yogur y el queso, en realidad pueden proteger el corazón. Así, los investigadores advierten que los alimentos procesados etiquetados como 'bajo en grasa', 'light' o 'bajo en colesterol' deben ser evitados a toda costa, y que las personas con diabetes tipo 2 deben comer una dieta rica en grasa en lugar de una basada en hidratos de carbono. 

 El cardiólogo consultor y miembro de la Colaboración de Salud Pública, Dr. Aseem Malhotra, por su parte, ha afirmado que las directrices dietéticas que promueven los alimentos bajos en grasa "son quizás el mayor error en la historia médica moderna, lo que resulta en consecuencias devastadoras para la salud pública". "Coma grasa para adelgazar. No le tema a la grasa, la grasa es su amiga", concluye.

El Método Grez

El ingeniero Pedro Grez ha aparecido en diversos medios de comunicación hablando sobre la dieta que según él, fue la única que lo hizo bajar de peso.

El polémico método Grez, creado por él, tiene como sustento principal, el consumo de grasas para perder peso. A partir de toda su investigación, escribió un libro que tituló, "Los Mitos Me Tienen Gord@ y Enferm@", que viene a ser una recopilación de información nutricional desde 1863, sobre distintas dietas altas en grasa, como la mediterránea o la paleolítica entre otras.

"Evita los carbohidratos con almidón (pan, cereales, arroz, pasta, papas, etc), y las frutas, que suben el azúcar y la insulina en la sangre, la 1a media parte de día (Desayuno y almuerzo) y consúmelos en la tarde noche. Con esta recomendación ya podrás obtener resultados", asegura Grez en su fanpage. 

Según él, comer mantequilla, tocino, carne y otros alimentos altos en grasas saturadas, favorecería la pérdida de la misma. Sobre qué opinan los expertos, es donde radica el mayor problema, ya que el mismo Colegio de Nutricionistas de Chile se ha manifestado en contra de este método, haciendo un llamado a no seguirlo, por los riesgos que podría traer a la salud de una persona un régimen alto en grasa.

Fuentes
Sepa mas
Nueva mujer

sábado, 11 de marzo de 2017

Sabes qué son los Micronutrientes?

¿Qué son los micronutrientes? 
Vitaminas y minerales indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo humano 


Los micronutrientes son aquellas sustancias químicas que, ingeridas en pequeñas cantidades, permiten regular los procesos metabólicos y biquímicos de nuestro organismo: Son las vitaminas y los minerales, sustancias de carácter orgánico e inorgánico que cumplen una función esencial en nuestros procesos nutritivos, pese a que no aportan energía. 

 Los conocidos como micronutrientes son una serie de sustancias químicas de carácter orgánico e inorgánico que, pese a no aportar valor energético a nuestro organismo, son esenciales para su correcto funcionamiento. A diferencia de los macronutrientes, los necesitamos en cantidades muy pequeñas, del orden de miligramos e incluso microgramos. 

En función de su naturaleza podemos hablar de micronutrientes orgánicos (vitaminas) e inorgánicos (los minerales). La ingesta de estas sustancias es fundamental para que se produzcan los diferentes procesos metabólicos y bioquímicos del organismo, y en consecuencia para el buen funcionamiento del cuerpo humano. 

El déficit o carencia de alguno de estos micronutrientes puede acarrear deficiencias en el crecimiento, en el desarrollo de las funciones cognitivas y fisiológicas, además de provocar inmunodeficiencias y otro tipo de problemas. Pero es importante señalar que un exceso de los mismos también afectará de forma negativa a nuestra salud, algo que pone de relieve la enorme importancia de estas sustancias catalizadoras del metabolismo. 

 Los micronutrientes 

En ocasiones su demanda es tan pequeña que no necesitamos ingerirlos diariamente, como es el caso de la vitamina A, la vitamina D o la vitamina B12. Aunque variados (como veremos a continuación), destacan por su enorme importancia tres de estos micronutrientes: la citada vitamina A, el hierro y el yodo. Los dos primeros se obtienen normalmente a través de la ingesta de alimentos, el hierro puede estar presente en los alimentos en el orden de miligramos, mientras que la demanda de vitamina A es tan escasa como importante (está presente en los alimentos en un orden de microgramos). En el caso del yodo su presencia en los alimentos es también del orden de microgramos y, como señala Unicef, debido a una cada vez menor presencia de yodo en los suelos del planeta, debe ser adicionado a los alimentos de consumo básico, especialmente a través de la sal yodada. 

 Vitaminas 

 La mayoría de las vitaminas son nutrientes esenciales, es decir, no pueden ser sintetizadas por nuestro organismo, así que deben ser ingeridas de fuentes externas. En función de su solubilidad, se clasifican en dos grupos: hidrosolubles (que se disuelven en agua) y liposolubles (lo hacen en ácidos grasos). Se conocen trece vitaminas en los seres humanos, nueve de ellas del tipo hidrosolubles - ocho del complejo vitamínico B y la vitamina C - y otras cuatro liposolubles - las vitaminas A, D, E y K.  

Minerales 

 En cuanto a los minerales, todos ellos nutrientes esenciales, suelen clasificarse en tres grupos, en función de su demanda: 

 Macroelementos - sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, cloro y azufre -, aquellos que nuestro cuerpo demanda en mayor cantidad (se miden en gramos). 
 Microelementos - hierro, flúor, yodo, manganeso, cobalto, cobre y zinc -, se necesitan en menor cantidad (se miden en miligramos). 
 Oligoelementos o elementos traza - silicio, níquel, cromo, litio, molibdeno y selenio -, aquellos que nuestro organismo requiere en cantidades pequeñísimas (del orden de microgramos). Estos minerales se encuentran en los alimentos de diversas formas, mezclados o combinados con los distintos macronutrientes.

Fuente: Nutrición y salud

jueves, 9 de marzo de 2017

Las Grasas no engordan, son los carbohidratos

Acusemos a los carbohidratos, no a la grasa 
Por Adolfo David Lozano 


Bajo en grasas, sin grasas, libre de grasas… Sólo hace falta recorrer los pasillos de cualquier supermercado para reconocer que vivimos en una sociedad grasofóbica. Fue en los años 70 cuando diversos científicos lograron imponer su teoría de que el gran enemigo a la hora de combatir tanto la enfermedad cardiovascular como la obesidad era la grasa, particularmente la de origen animal. Una teoría que, aunque siempre discutida, venía tomando fuerza al menos desde el final de la II Guerra Mundial. Rápidamente, los gobiernos e instituciones oficiales presentaron un consenso científico que jamás existió y recomendaron con gran bombo y platillo su definitiva solución: la dieta baja en grasas y alta en carbohidratos con su pirámide alimenticia basada en cereales y almidones. Pero no hace falta ser un científico de altos vuelos para ver que el experimento no ha funcionado. 

Ya en los años 90 el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos reconocía que, a la par que el consumo de grasas saturadas y totales había estado disminuyendo, se habían incrementado un 32% las tasas de obesidad en este país. Si decidiste no acudir a aquellas clases de bioquímica, ahora verás lo que te perdiste. Para entender el problema de la obesidad hay que entender el exceso de acumulación de grasa. 

En 1965, el manual de casi mil páginas Handbook of Physiology de la Sociedad Americana de Fisiología lo explicaba claramente. El tejido graso o adiposo está compuesto por triglicéridos (que significa tres ácidos grasos unidos por un enlace de glicerol). Las calorías acaban formando parte de este tejido graso cuando no podemos emplearlas para generar en ese momento energía. Aunque podemos almacenar algo de carbohidratos (como glucógeno), esta capacidad es muy limitada; sin embargo, siempre hay hueco para nuevos depósitos de tejido graso. 

Los hidratos de carbono juegan un papel central en la formación de grasa corporal. En primer lugar, los carbohidratos que no empleamos como energía protagonizan un proceso llamado de novo lipogenesis, expresión latina que significa ‘nueva creación de grasa’, donde directamente los carbohidratos pasan en el hígado a triglicéridos de grasa corporal. En la introducción del mencionado Handbook of Physiology podemos leer: “Esta lipogénesis está regulada por el estado nutricional, reduciéndose a un mínimo ante la deficiencia de carbohidratos y viéndose considerablemente acelerada durante la disponibilidad de carbohidratos”. 

 En segundo lugar, los triglicéridos que configuran toda la grasa corporal se forman, como he dicho, de ácidos grasos y glicerol. Para que los ácidos grasos sean ‘empaquetados’ como grasa corporal se necesita glicerol. ¿Y de qué depende que haya más o menos glicerol disponible? De los niveles de azúcar en sangre (echa un vistazo a ese arroz, pan o pasta en tu cocina). Además, el azúcar elevado genera mucha insulina. Y precisamente la insulina es lo que impide que los triglicéridos acumulados se liberen en ácidos grasos y glicerol, esto es, que la grasa corporal se reduzca. Por tanto, una dieta alta en carbohidratos activa tanto la formación de nueva grasa corporal como el bloqueo de su eliminación. Y por ello, el Dr. Volek sabiamente afirma que los carbohidratos son activos en este proceso, mientras la grasa dietética es pasiva, es decir, en esencia la grasa de la dieta acaba formando grasa corporal siempre que haya presencia elevada de carbohidratos. De ahí que una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos no sólo haga difícil el aumento de peso sino que puede adelgazar. En 2009, un importante estudio europeo confirmaba que la grasa de la dieta no es la causa principal del sobrepeso. 

Casi 90.000 europeos fueron seguidos varios años y se analizó la relación de su consumo de grasa con sus cambios de peso. Los investigadores no hallaron conexión alguna entre la grasa consumida ni la composición de estas grasas con los cambios de peso, exactamente afirmaron que “no hemos encontrado ninguna asociación significativa entre la cantidad o el tipo de grasa y los subsiguientes cambios de peso en este amplio estudio prospectivo. Estos hallazgos no apoyan el uso de dietas bajas en grasa para prevenir el aumento de peso”. Entonces, ¿por qué está tan extendida la idea de que la grasa, sobre todo la saturada, es la principal responsable de que engordemos? Primero, porque parece de sentido común. No en vano, en inglés para decir “grasa” y “engordar” se emplea el mismo término: fat y to fatten o to get fat. Y la grasa tiene más calorías por gramo que los carbohidratos. 

Pero por suerte o desgracia, tal como dice Mat Lalonde, nuestro cuerpo no es un calorímetro sino que se rige por hormonas. Como la hormona maestra insulina, disparada por el sobreconsumo de carbohidratos. Como vemos, el lenguaje es traicionero y la ciencia no es, necesariamente, de sentido común. Segundo, porque desde los años 50 Keys y sus acólitos quisieron convencer al universo entero de que la grasa saturada producía todos los males imaginables, incluyendo la obesidad. Y tercero, porque la conjura de la política con una poderosa industria fabricante de baratos y adictivos productos altos en carbohidratos y azúcares han hecho el resto. 

Lo raro sería que realmente creyésemos otra cosa. Esto es, la verdad. Y que sentáramos ante el banquillo mucho antes a los carbohidratos que a la grasa. A pesar de todo ello, tú tienes la responsabilidad última de cuestionar todas las supuestas verdades oficiales que te han contado, y de dejar de guiarte por los dictados de turno y a la moda de estos últimos 50 años. Pues al fin y al cabo, tú tienes la responsabilidad última de recuperar la salud y la de los tuyos.

Extraído de Naturarla

miércoles, 8 de marzo de 2017

Propiedades y Fuentes de Vitamina C


Propiedades

- Actúa como un potente antioxidante para mantener el estado reducido de los iones, hierro y cobre.  - - Tiene un papel importante en la síntesis de colágeno, en la cicatrización de las heridas, en la función inmune y en la síntesis de neurotransmisores.
- Potencia la absorción intestinal de hierro no ligado al grupo Hemo (hierro de los alimentos de origen vegetal).
- Interviene en la formación del tejido conjuntivo y en la regulación de la resistencia capilar y ósea.
- Protege las mucosas.
- Reduce la susceptibilidad a infecciones.
- Evita la aparición de la enfermedad del escorbuto (sus síntomas son: debilidad, dolor muscular y articular, y hemorragias espontáneas en las encías y en la piel que tardan en cicatrizar.

Fuentes de vitamina C alimentarias 

Frutas: fresas, grosellas, cítricos (naranja, limón, pomelo), kiwi.
Verduras y hortalizas: pimiento, col, nabo, rábano, brócoli, patatas, perejil crudo.
Hígado, riñón.

Ingestas recomendadas de vitamina C 

Niños 20-60 mg/día.
 Adultos 60 mg/día.

Contenido de vitamina C por 100 gramos de alimento

ALIMENTOS VITAMINA C (mg) 

Perejil 200 Pimiento 120 Col de Bruselas 100 Berro 87 Papaya 82 Kiwi 71 Fresas, lichi 60 Naranja, limón 50 Coliflor 50 Col 49 Caballa 47 Pomelo 40 Tomate 38 Mango 37 Espárragos 33 Mandarina 30 Espinacas 30 Cebolla, habas tiernas 28 Piña 27 Guisantes 25 Moras 24 Aguacate, chirimoya 20 Acelgas, puerros 20

 

La Vitamina C (ácido ascórbico) y los infartos

La vitamina C es conocida como necesaria para mantener la salud de los huesos y para sanar heridas. También se le atribuyen propiedades antigripales, aunque en realidad no se ha comprobado que funcione. Sin embargo, también es posible que juegue un papel fundamental en la salud del corazón y del sistema circulatorio. Los médicos Linus Pauling y Matthias Rath han propuesto que la vitamina C y la lisina son el mejor remedio para las arterias tapadas, en lugar de utilizar estatinas que bajan los niveles de colesterol. El colesterol es una grasa que sirve para producir hormonas, vitamina D y bilis, y también juega un papel importante en el buen funcionamiento de las fibras nerviosas. Según Pauling y Rath, la formación de placa en las arterias a través del colesterol, es en realidad un remedio del cuerpo ante la falta de vitamina C, pues ésta es la encargada de mantener en buen estado las paredes de los vasos sanguíneos. 

 Las arterias cerca del corazón son las que reciben mayor presión arterial. De ahí que son las que necesitan repararse más y la reparación se lleva a cabo a partir de colágeno, que es producido mediante la vitamina C. 

 El colágeno está presenten en muchos tejidos del cuerpo y se utiliza en la piel, huesos, dientes, encías, tendones, ligamentos y el plasma de la sangre. Es lo que da fuerza y elasticidad a las arterias. Las enfermedades cardiacas se han vuelto el problema número uno de salud mundial, y de la misma forma, se estima que sólo una de cada tres personas consume las cantidades recomendadas de vitamina C. 

 Un dato curioso es que el ser humano, junto con los conejillos de Indias, son los únicos animales que no pueden producir su propia vitamina C, sino que deben obtenerla de los alimentos. Una dieta con mínimo 5 porciones de verduras y frutas es la mejor manera de cuidar el corazón, según el American Journal of Medicine, según el cual, cantidades adecuadas de vitamina C reducen en 42 por ciento las posibilidades de sufrir un infarto. 

 Recomendaciones para el consumo 

 El aporte diario recomendado de vitamina C varía de acuerdo con la edad, sexo, grupo de riesgo y otros criterios aplicados en los diferentes países. Mientras que en varios países europeos se ha recomendado una ingesta de 100 mg de vitamina C al día, en EE. UU. se han definido como adecuados 90 mg/día para los hombres y 75 mg/día para las mujeres. Se recomiendan cantidades superiores de vitamina C para las mujeres embarazadas y lactantes. Situación de consumo Sondeos de nutrición en países europeos sugieren que sólo cerca de un 50% de la población alcanza la ingesta de vitamina C recomendada. 

 Deficiencia 

 Si bien es raro hallar deficiencias graves en países industrializados, algunas evidencias sugieren que mucha gente podría presentar una ligera deficiencia de vitamina C. Fumar cigarrillos reduce la cantidad de vitamina C en el cuerpo, por lo tanto, los fumadores corren un mayor riesgo de una deficiencia. Los signos de deficiencia de vitamina C incluyen cabello seco y quebradizo, inflamación de las encías, encías sangrantes, piel áspera, seca y escamosa, cicatrización lenta de heridas, facilidad para la formación de hematomas, hemorragias nasales y una menor capacidad de prevenir infecciones. Una forma grave de deficiencia de vitamina C es el escorbuto. 


 Fuentes de Vitamina C 

 La vitamina C está muy extendida entre las frutas y verduras: los cítricos, grosellas negras, pimientos, verduras verdes como el brócoli y las coles de bruselas, y fruta como las fresas, guava, mango y kiwi son fuentes especialmente ricas. Dependiendo de la estación, un vaso mediano de zumo de naranja recién exprimido (es decir, 100 g) contiene de 15 a 35 mg de vitamina C.


martes, 7 de marzo de 2017

Cubitos de caldo: pedazos de veneno

Los condimentos artificiales con el nombre de “caldo” utilizado en la cocina común de los consumidores son responsables de la creciente incidencia de la “enfermedad silenciosa”. Entérate sobre el Glutamato monosódico.


El poder del sazón ha estado en los oídos y la boca de muchas personas que no sabían el qué era, pastillas de caldo como por ejemplo los que se comercializan en marcas como: Caldo Knorr, Maggi, Distante, Ajinomoto, Kitano y otros “alimentos” que mejoran el sabor, contienen glutamato monosódico. El componente químico, que lejos de ser inofensivo para la salud, es responsable de causar las más diversas reacciones cuando se ingiere: náuseas, alergias en la piel, vómitos, taquicardia, dolor de cabeza, latidos cardíacos irregulares, mareos, e incluso depresión . Utilizar las especias industrializadas cada día puede causar daños graves a los que los consumen , ya que el glutamato puede provocar que el sistema endocrino para producir acetilcolina , una sustancia que, además de estimular la función muscular, reduce la absorción de la glucosa por las neuronas. El resultado puede ser de más peso e incluso la enfermedad de Alzheimer . 

Un caldo muy peligroso y al mismo tiempo bastante desagradable. 



 El famoso “sabor” de la comida demuestra claramente la fuerza de la química , que se utiliza en casi todos los platos de este tipo de cocina. Las pastillas de caldo de pollo, carne y verduras es una amenaza que incumbe a la salud de todos . Bloquea las funciones neurológicas del hipotálamo, lo que ayuda a controlar el apetito, el glutamato nos lleva a comer más de lo que necesitamos y que sólo aumenta la obesidad . 

 ¿Quieres una solución simple, barata y sabrosa? 


 Congelar hierbas y especias naturales sumergidos en aceite de oliva, aceite de coco o mantequilla en bandejas de cubitos de hielo. Se pueden utilizar con la misma funcionalidad que los cubos venenosas que la industria alimentaria química nos induce a comprar a través de anuncios elaborados y que, además de saludable pueden tener gustos completamente individuales y son aún más caros que los cubos llenos de productos químicos nocivos salud. 

 Fuente: Eco net

El Dióxido de Cloro: Un simple producto que sana sin mucha inversión


Un paso adelante en la medicina

El CDS o MMS es una solución mineral con una química muy simple. CDS o MMS es el término utilizado para describir a una mezcla de Clorito de Sodio (que es un mineral extraído del agua de mar) y un Ácido Activador y que en dicha reacción se crea y libera un gas llamado Dióxido de Cloro y debido a esta estructura del ion del Dióxido actúa como un fuerte oxidante eléctrico, arrancando todos los electrones a los patógenos que están por debajo de un pH de 7. Los patógenos malignos, que suelen ser anaeróbicos, tienen un pH inferior de 7, esto incluye virus, bacterias, hongos, parásitos, microbios, venenos, metales pesados, bio-película, células cancerígenas, y sabiendo que nuestras celulas sanas tienen un pH por encima de 7 es por lo que el CDS o MMS no daña sus membranas, por el contrario recarga con energía las mitocondrias de nuestras células y aumenta la conectividad entre las mismas. 

 El Dióxido de Cloro actúa como municiónes de alto calibre para el sistema inmunológico ayudándole a atacar patógenos que normalmente no podría vencer, esto lo consigue a través de la interrupción de la síntesis proteínica rompiendo la pared celular del patógeno como si fuera la explosión de una granada, el CDS o MMS también crea apoptósis o muerte celular en celulas cancerígenas, además de activar las mitocondrias en celulas sanas, todo un prodigio para la buena salud, por que todos tenemos el derecho a vivir y morir sanos. 

Entendiendo que es el MMS y CDS 

 La industria farmacéutica ha sido y es en la actualidad el negocio mas rentable a nivel de cifras económicas, mas incluso que el negocio de la venta de estupefacientes, a nivel de estadísticas se encuentra primero el negocio de las armas y en segundo lugar el de las farmacéuticas, constituyéndose en una especie de mafia que ha acosado a aquellas personas que dan a conocer métodos baratos y eficaces que podrían hacer desaparecer muchas de las enfermedades actuales, sencillas de tratar, donde podemos dar entre muchos ejemplos: -la persecución del doctor William Koch, con mas de 12 intentos de asesinato en la época del surgimiento de la quimioterapia, el ya curaba cáncer con clorito solo) -la detención en Ibiza de Andreas Kalcker, por ser el impulsor del conocimiento sobre usos medicinales del MMS (Dióxido de Cloro). Por que la industria de los fármacos no quiere que el MMS y CDS sea difundido. 

Obviamente, el lobby farmacéutico tiene pánico a que desaparezcan sus multimillonarios negocios basados en la enfermedad crónica y sus caros medicamentos que no curan, pero te consuelan mientras mueres lentamente. Hay intereses claros de la industria farmacéutica en producir solo medicamentos sintomáticos, ya que así el paciente (cliente) se vuelve dependiente y se ve en la obligación de volver a comprar.

Fuente: CDS.COM
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